
Programa antiacoso.
Enseñamos a los niños a defenderse sin violencia: a poner límites con la palabra, a evitar y calmar el conflicto, y a controlar solo como último recurso. Nunca a atacar.
Defenderse no es pegar.
Lo que se aprende es para protegerse, no para atacar. Antes que nada se evita y se avisa a un adulto; se usan las palabras antes que el cuerpo; solo se controla, nunca se hace daño a propósito; y jamás se presume ni se prueba con un compañero. Estas reglas de uso se practican en clase hasta interiorizarlas.
Las palabras son la primera herramienta.
Con juegos de rol entrenamos la asertividad verbal: decir «para» con firmeza, mantener la calma, pedir ayuda y desactivar la provocación. Muchos conflictos se resuelven sin llegar al contacto, y ese es siempre el objetivo.
Confianza, cabeza y control.
Confianza
Postura, mirada y seguridad en uno mismo.
Inteligencia y de-escalada
Reconocer, evitar y calmar la situación antes de que vaya a más.
Control, último recurso
Protegerse con técnica de control, sin golpear, hasta que llegue un adulto.
Un diferenciador que encaja con el centro.
Conecta con la prevención del acoso y con nuestra Liga Escolar de Jiu-Jitsu Educativo.
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